| Una nueva cita para los locos de BikeZona,
una carrera inédita en nuestro haber y como siempre quedamos
tarde Gorka, Aitor, Oskaaarg y Alex, o sea yo. De todo hay en botica,
y en la nuestra lo peor por que con media hora de retraso partimos
hacia nuestro fatal sino. Como ya es habitual dimos una buena vuelta
turística por los alrededores de Gasteiz, llegamos al parking
de la carrera y nos encontramos con nuestros habituales acompañantes
en esta clase de locuras.
Deprisa
y corriendo nos vestimos, que si llevamos mas cámaras o menos,
que quien lleva la herramienta, "...¿tienes barritas?
Bueno da igual ya comeremos algo...", luego vino nuestra inscripción,
sin dinero casi para pagar el dichoso chip cogimos nuestra gorrita
y camiseta para la colección (ya no nos entran en el armario).
Ya en la salida, en el velódromo y después
de escuchar la charla del organizador avisando lo de siempre, salimos
como alma que lleva el diablo. Los primeros 20 kilómetros
fueron una auténtica maravilla, prácticamente
una autopista de esas que muchas veces deseamos los bikers algo
holgazanes, y una auténtica chulada sobre todo el entarimado
que había en varias zonas del bidegorri (carril bici) y gran
parte de este primer tercio de la carrera con el pantano velando
nuestro flanco izquierdo, muy chulo.
Llegados
al primer avituallamiento, y ¡señores organizadores,
no nos pongan los avituallamientos justo antes de una pendiente
no precisamente corta y suave...! con los frutos secos en la nuez,
comenzamos una parte muy divertida y más genuina para el
mountain bike con senderos sinuosos y frondosos, descensos
divertidos y no muy técnicos en los que lógicamente
teníamos que morder, en este caso, el barro. Gorka en el
descenso y Oskaaaarg en el ascenso, hay que ser animal... Antes
de llegar al segundo avituallamiento cruzamos un par de veces
el pantano por puentes, sobre el río Kwai, sobre el Orinoco...
y también otro tramo divertidísimo de barro a medio
cocer en el que dejamos el ciclismo para dedicarnos a una bonitas
piruetas de patinaje artístico, temblad Rusia, Ucrania y
demás...
Bien,
tranquilos son las 16:30 y ya llegamos al segundo avituallamiento
(que también estaba en cuesta? Huuuuyyy, casi solo una pequeña
cuesta que volvía a llanear más tarde). Animados por
nuestro buen estado físico y por lo divertido del trayecto
discurrido ya, nos nutrimos, comemos bien para estar fuertes y sanotes
y a por los últimos 20 kilómetros. Aunque estábamos
fuertes nos las prometíamos muy felices, esperábamos
autopistas y velocidad pero nos volvimos a encontrar con tramos
de senderos, repechos muy suaves... nada más parar para evitar
el frío que ya se estaba echando encima, un par de kilómetros
mas adelante en una desafortunada curva el que escribe decidió
una vez más cambiar de disciplina deportiva, saltos y natación!
¿Qué tienes que hacer si tienes un charco de 4
metros cuadrados en un lado del camino y otro al otro lado igualito?
Tienes que tirarte al que más cubre para no hacerte daño
al caer y por supuesto procura que la cámara de fotos para
el reportaje se moje bien, lo siento chavales, mea culpa, nos hemos
quedado sin las instantáneas.
De ahí a la meta, los últimos 10 Km. Fueron
los mismos que al comienzo, pero ahora con fuerzas y algo de prisa
por secarnos, ducharnos, comer, descansar... nos lanzamos a velocidades
vertiginosas hasta la meta, recogemos campamento, limpiamos
a nuestras queridas compañeras de aventuras y colorín
colorado volveremos el año que viene, por que nos
ha gustado mucho.
|