Los accidentes de circulación pueden tener su origen en causas
muy diversas, como pueden ser la colisión con un vehículo,
un defecto de mantenimiento de la vía pública por parte
de la Administración, la existencia de obras mal señalizadas
o que alteran el buen estado del firme sobre el que circulamos, u otras.
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Hola....... antes de nada enviarte un saludo y agradecerte de antemano la ayuda prestada. Verás yo en mis salidas y rutas suelo salir con la bici en un soporte de techo en el coche y mucha...
Respuesta
Los daños causados por tu bicicleta en este caso estarían cubiertos por el seguro de responsabilidad civil por daños a terceros que tienes contratado con tu vehículo. No habría ningún problema. ... ver
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En primer lugar, si los vehículos involucrados en el accidente
no entorpecen el tráfico o comprometen la seguridad vial, conviene
no cambiar la posición final de aquellos después del accidente,
porque la Policía obtiene importantes conclusiones a partir de
aquí.
Es frecuente que el accidente haya sido presenciado por testigos. No permita que éstos abandonen el lugar sin haber facilitado sus datos personales : nombre y apellidos, dirección y teléfono. Si se persona la Policía, indique a ésta qué testigos han presenciado el accidente.
Si el conductor causante del accidente reconoce su culpa y está dispuesto a firmar un parte amistoso, hágalo así. Al cumplimentar el parte amistoso, rellene todos los puntos con atención. De nada sirve firmar un parte si no hemos dejado claramente detallada cuál ha sido la causa del accidente o la matrícula del vehículo contrario. Además de rellenar el parte, es recomendable cumplir con el punto siguiente, esto es, llamar a la policía.
Avise a la Policía o Guardia Civil para que levante un atestado, aunque el accidente haya sido, en apariencia, de escasa importancia. En muchos casos, los daños de la moto se aprecian una vez que hemos abandonado el lugar del accidente. Lo mismo ocurre con las lesiones personales: es muy habitual que unos días después de la colisión empecemos a tener molestias en el cuello, en la rodilla, etc. que suelen esconder lesiones más o menos graves.
Antes de abandonar el lugar del accidente tome, si es posible, alguna fotografía de la posición final de los vehículos implicados, daños que presenten, posibles huellas o marcas que hayan quedado en el firme de la carretera, estado del mismo (mojado, resbaladizo) u otros datos que puedan resultar de interés. En ocasiones, si la entidad del accidente lo requiriera, podría incluso resultar aconsejable contratar los servicios de un Notario, para que elabore un acta de requerimiento y presencia y dé fe de determinadas circunstancias que pueden desaparecer y podrían ser claves para esclarecer la causa en el accidente.
Es importante cumplir rigurosamente con las indicaciones anteriores, especialmente cuando el accidente se ha producido por un mal estado del firme derivado de una falta de mantenimiento por parte de la Administración correspondiente, o causado por otros agentes, como pueda ser una empresa constructora que haya alterado de cualquier modo la seguridad vial (con una mala señalización, suciedad en la calzada procedente de unas obras cercanas, etc.).
Si a consecuencia del accidente ha padecido lesiones personales, acuda a un centro médico de urgencias y pida que en el informe de asistencia se recoja que las lesiones tienen su origen en un accidente de tráfico