CAPITULO 3: MANTENIMIENTO BASICO.
1. Lavado y engrase.
2. El engrase de cada día.
3. Repaso general de la tornillería.
Mountain bike.
4. Pasa revista a tu tornillería.
Carretera.
Si, has leido bien, "lavado
y engrase", esto no sólo es exclusividad
de los coches y las motos, sino también de nuestras
máquinas sin motor (las mountains bike). Para
que se alarge la vida de tu máquina y mantenga
siempre brillante la pintura del cuadro y los pulidos
de las piezas, has de sacar un poco de tiempo para lavar,
repasar y engrasar tu bicicleta. En este apartado vamos
a seguir los pasos para que una vez que te pongas manos
a la obra no dejes ni un rincón de tu máquina
sin limpiar.
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1 Las herramientas
que vamos a utilizar son:
Una brocha, un recipiente o lata para echar el
líquido desengrasante (petróleo
o desengrasil), un limpiacadenas, una esponja,
un cubo de agua, un bote de lavavajillas y un
bote de grasa sólida.
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2 Colgada la máquina
y bien sujeta, con las ruedas quitadas si es posible,
empezaremos la limpieza por las zonas que más
cuesta quitar la suciedad debido a que todo el
polvo o barro se queda pegado "gracias"
al aceite que lubrica la transmisión. Con
la brocha mojada con desengrasante frotamos bien
el cambio trasero y sobre todo las rodanas (ruletitas)
hasta que no quede rasto de aceite pastoso.
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3 A
continuación vamos con el desviador delantero,
frotando bien con la brocha y moviendoel cambio
con los mandos para que entre el desengrasante por
las zonas que casi no se ven. Seguido hacemos una
pasado (o varias) por los platos, otra zona difícil
de quitar la suciedad, evitando que entre el desengrasante
en el interior del eje de pedalier. |
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4
En la cadena que es el componente de la transmisión
que más cuesta limpiar (pues es el que más
aceite necesita), hacemos varias pasadas con la
brocha bien mojada en desengrasante. también
se puede hacer con un cómodo limpiacadenas
meclanico como el de la fotografía. |
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5
El siguiente paso es limpiar los frenos y las zapatas
que recogen bastante suciedad, para lo cual hay
que pegar un buen brochazo en ambos. |
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6
El piñon, otro componente de la transmisión
que acumula muchísima porquería, lo
frotamos bien con la brocha evitando que entre líquido
desengrasante por el núcleo del mismo. También
con la brocha limpia hacemos una pasada por las
paredes de las llantas. |
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7
Si quieres que los carretes mantengan el brillo,
haz una pasada con la brocha mojada en desengrasante
por el exterior para quitar la suciedad que se queda
pegada en los cruces de los radios, evitando también
que entre el líquido desengrasante en eje
del buje. |
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8
Dejamos la brocha y nos vamos a por el cubo de agua,
el bote de lavavajillas (que también es desengrasante)
y la esponja. Mojamos con agua primero toda la máquina
y seguido enjabonamos todas las piezas, incluyendo
todos los componentes que hemos desengrasado anteriormente
y lo más rápido posible aclaramos
todo el jabón y secamos la bici con un trapo
limpio. |
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9
Con la máquina ya limpia y bien seca, lubricamos
con aceite especial para bicicletas (pues no vale
cualquier aceite) toda la transmisión echando
unas gotas a los ejes o semiejes que sujetan las
estructuras del cambio, a las ruletas o roldanas
del desviador trasero y unas cuantas gotas a la
cadena, dando seguido unas cuantas gotas para que
se esparza por toda la cadena. |
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10
La grasa sólida la utilizaremos para engrasar
los cables de los frenos y de los cambios y con
menos frecuencia de engrase, la tija del sillín,
la potencia y el cintre. |
| 2.- El engrase
de cada día. |
Con un mínimo de
cuidados con la puesta a punto que te llevará pocos
minutos, tendrás bicicleta para mucho tiempo. En
este apartado te vamos a explicar algo tan sencillo, pero
tan importante, como el engrase de una serie de zonas
vitales para el correcto funcionamiento de tu bicicleta.
Te lo decimos de forma rápida
y sencilla: el mantenimiento más facil que puedes
realizar en la atención mecánica a tu bicicleta
es el engrase, la tarea que deberás realizar muy
a menudo para alargar , sobre todo, la vida útil
de las partes móviles de tu bicicleta.
Un detalle a tener en cuenta
es que el engrase deberéis realizarlo, preferentemente,
con la bicicleta limpia.
El aceite a usar en las bicis de carretera es aceite fino
de litio (no de acción super rápida) mientras
que en las mountain bike es aconsejable uno con teflón.
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1
Empezaremos por la tija del sillín. Aflojamos
el tornillo de apriete con una allen del 5, limpiamos
bien el tubo y el interior del cuadro para eliminar
el lubrificante antiguo y rebozamos con grasa la
zona de la tija que entrará en el cuadro.
Así, con esta sencilla operación,
evitamos posibles ruidos y que entre el agua al
eje del pedalier al repeler la grasa el agua. |
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2
Con una llave allen del 6 aflojamos el tornillo
que lleva la potencia para sujetar el cintre. Lo
desplazamos con cuidado para no dañarlo y
bañamos con grasa el centro del manillar.
El objetivo de esta operación es evitar posibles
ruidos que pueden llegar a ser francamente molestos. |
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3
Sin dejar la llave del 6 aflojamos -en sentido contrario
a las agujas del reloj- unas 8 ó 10 vueltas
el tornillo principal de la potencia. Con un martillo
pequeño damos un golpe seco al tornillo para
desencajar el cono que está comprimiendo
el tubo de la potencia en su parte inferior. Una
vez realizada esta operación, rebozamos el
tubo de la potencia con grasa para que así
nos sean más fáciles las operaciones
de subir o bajar dicha potencia. |
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4
Los cables de freno y cambio se engrasan por la
zona donde van a ir escondidos dentro de la funda.
Con esto conseguiremos que se deslicen mejor los
cables y luego, con unos alicates, trenzamos las
puntas de éstos para poder introducirlos
otra vez en los prisioneros después de lubrificarlos
con grasa sólida. |
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5
Las piezas que necesitan un engrase diario las bañamos
con unas gotas de aceite en los puntos más
importantes, como veréis en las fotografías
siguientes. En los frenos echamos unas gotitas en
los muelles y por encima de los ejes para que el
aceite se filtre hacia el interior, procurando que
éste no manche las llantas, cubiertas y zapatas. |
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6
Luego dejamos caer unas gotas de aceite sobre los
ejes y semiejes que hacen que se muevan las palas
de desplazamiento de la cadena y sobre el muelle
que acciona las mismas. A continuación, accionamos
en varias ocasiones los cambios para que el aceite
alcance sus objetivos. |
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7
Lo mismo que hemos hecho con el desviador en la
operación anterior, lo repetimos ahora con
el cambio trasero. También lubrificamos las
rodanas o ruletas y el eje central del cambio. |
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8
Para terminar, y sin dejar de la mano el aceite,
vamos a por la cadena. Para engrasarla basta con
poner unas gotas de aceite a lo largo de toda ella.
Luego la hacemos girar sobre el piñon para
que el aceite entre bien por los eslabones y ya
está. Así, de forma tan sencilla,
evitaremos el desgaste de la cadena, de los piñones
y de los platos, amén de lograr que funcionen
mejor los cambios. |
| 3.- Repaso general
de la tornillería. Mountain bike. |
Antes de cada carrera o
marcha, o si tienes pensado realizar algún viaje,
además de limpiar tu máquina, es muy importante
que la hagas una buena revisión o repaso de la
tornillería y algunos detalles más. Si eres
poco mañoso tienes que tener en cuenta que, por
seguridad, es necesario llevar la máquina siempre
a punto y que para ello siempre encontrarás a tu
lado algún especialista profesional.
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1
Empezamos revisando la caja del pedalier. Si no
tienes el eje estanco comprueba si tiene holgura
y quítala con las correspondientes llaves
de pedalier (de media luna y de pitones). Apretamos
con una llave de tubo (en este caso de 14) o una
llave especial para él, el tornillo de apriete
del eje, bastante propenso a aflojarse. |
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2
Sin alejarnos de la zona del pedalier revisamos
los tornillos de los pedales, tanto los de apriete
del calapié en los pedales normales como
en los automáticos los tornillos de sujeción
de los muelles. Con la llave de pedales comprobamos
si los pedales están bien sujetos a las bielas
teniendo siempre en cuenta que el pedal izquierdo
es siempre rosca contraria a lo normal. |
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3
En los desviadores comprobamos, sin hacer mucha
fuerza con las llaves, los prisioneros de los cables
y, también con cuidado, los tornillos de
sujeción al cuadro. las dos roldanas del
desviador trasero las revisamos con una llave allen
de 3. |
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4
La dirección, la zona más delicada
y a la que más cuidados debemos dar, la ponemos
a punto con las dos llaves de dirección haciendo
siempre el apriete tuerca con contratuerca. Los
tornillos de la potencia con la llave allen de 5
o 6 no nos cuesta nada revisarlos. |
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5
Los frenos en el caso de que estén destensados,
con los tensores de las manetas de freno los dejamos
con el tacto de tensión que a cada uno nos
guste y si con los tensores no se pueden ajustar
más, dejando los mismos enroscados hasta
que se vean dos o tres hilos de rosca, tiramos de
los cables de las levas hasta dejarlos a tu gusto. |
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6
Para poder apurar y aprovechar más tiempo
tus zapatas, las soltamos si están desgastadas
para rectificarlas (limarlas para dejarlas planas)
pues al no desgastarse proporcionalmente se deforman
por arriba que por abajo. Si las zapatas están
en buen estado comprobamos con una llave allen y
una fija de 10 si están bien sujetas. |
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7
En las ruedas siempre encontraremos algún
radio flojo lo que lleva a tener las ruedas algo
descentradas, pero como para trabajar con las ruedas
es necesario tener experiencia (podéis practicar
con ruedas viejas) solamente apretaremos las cabecillas
lo justo para que no bailen esos dos o tes radios
flojos. |
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8
Giramos los ejes de las ruedas con los dos dedos
para comprobar si tienen holguras, o están
demasiado apretados, para con dos llaves de cono
ajustarlos.
Con un extractor y una llave inglesa giramos ésta
en el sentido de las agujas del reloj para comprobar
si está floja la contratuerca que sujeta
las coronas del piñón. |
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9
Muy importante es que antes de cada salida revisemos
si los cierres rápidos están sujetando
bien las ruedas y si están éstas al
centro de las dos horquillas del cuadro. |
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10
El que tenga suspensión tiene que comprobar
si tiene flojo algún tornillo del puente
que sujeta las botellas, y cercionarse de que la
presión de aire de las botellas (en las hidráulicas)
sea igual en las dos: de 3 a 4 kg. de presión.
En las de elastómeros también es importante
que las botellas tengan comprimidos los elastómeros
a la misma presión. Y para ternimar con las
presiones, las ruedas también hay que llevarlas
con 3 o 4 kg. de presión. |
| 4.- Pasa revista
a tu tornillería. Carretera. |
Cuántas veces
te has quedado tirado en la cuneta porque se te ha perdido
un simple tornillo, que por ejemplo suelta la ruleta
del cambio, o has tenido que volver para casa porque
se te hacía insoportable el ruido de tu caja
de pedalier debido a que llevas flojas las bielas, o
los tornillos de los platos, o los pedales, etc.
En este apartado de mecánica
vamos a revisar todos los tornillos o turcas que llevan
los componentes de tu bici, teniendo cuidado, cuando
utilices las herramientas, de no apretar demasiado los
tornillo porque algunos se podrían pasar de rosca
fácilmente.
Esta revisión es
especialmente necesaria en las bicicletas recien compradas,
después de haberlas sometido a un "rodaje"
de unos 1.000 Km., aproximadamente.
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1
Las herramientas que vamos a usar son:
Llaves allen de 3-4-5-6, dos llaves de dirección
y pedalier, una llave de tubo 14-15, una llave de
pedales 14-15, una llave de radios, llaves de cono
de 13-14-15-16, un destornillador, un tubo de plastic
y una llave para apretar el piñón. |
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2
Con la llave allen de 6 apretamos el tornillo central
de la potencia y el tornillo que aprieta el manillar.
También con una llave de 5 apretamos las
manetas de freno. Para terminar con el mecanismo
con el cual dirigimos la bici, apretamos la dirección
con dos llaves de 32 mm. haciendo tuerca y contratuerca. |
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3
Sin dejar las llaves de dirección y pedalier,
comprobamos si tiene holgura el eje de pedalier,
para ajustarlo en caso afirmativo. También
con una llave fija de 14 ó 15 revisamos los
pedales (teniendo en cuenta que el pedal izquierdo
se aprieta en el sentido contrario a las agujas
del reloj). También apretamos los tornillos
del rastral. |
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4
Siguiendo con el conjunto del pedalier, con una
llave de tubo de 14 ó 15 o una llave especial
de cualquier marca, también de 14 ó
15, revisamos los tornillos de las bielas.
Luego, con una llave allen de 5, revisamos los tornillos
de las bielas. |
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5
Sin irnos muy lejos del pedalier revisamos el tornillo
que sujeta la abrazadera del desviador, pero antes
comprobamos si se ha movido por alguna circunstancia.
Y para terminar con los desviadores, nos vamos al
trasero para revisar el tornillo de sujeción
al cuadro, el prisionero que sujeta el cable, con
mucho cuidado (tanto en el delantero como en el
trasero) y con una llave allen de 3 o fija de 8
ó 9 mm. revisamos las rodanas. |
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6
Muy importante es dedicarse unos instantes a velar
por nuestra seguridad, para ello revisamos el estado
de las zapatas y en el caso de estas desgastadas
sustituirlas por unas nuevas.
Debemos ajustarlas sujetando la zapata paralela
a la llanta y dejando al frenar que se vea 1 mm.
de llanta entre la zapata y la cubierta o tubular. |
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7
Para terminar con los frenos, tensamos los cables,
apretamos con la llave allen de 5 los prisioneros
de los mismos y con la misma llave allen el tornillo
del eje de freno.
Para centrar el freno utilizamos una llave de conos
o un destornillador en caso de que sea un freno
Shimano. |
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8
El ajuste mecánico más complicado
de la bicicleta es el equilibrado de ruedas y que
en el caso de no tener experiencia es mejor dejarlo
en manos de un taller especializado.
Para centrar una rueda hay que buscar un buen apoyo
(para una urgencia las horquillas de la bici valen)
y consiste en apretar y aflojar poco a poco los
radios, bien del lado derecho del carrete o del
izquierdo, con una herramienta llamada, llave de
radios. |
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9
Si eres de los que aún llevas tubulares,
haz una revisión al dibujo de los mismos
para cambiarlos por unos nuevos en el caso de que
estén en mal estado.
De todas formas (nuevos o viejos), tendrás
que pegarlos con Plastic.
En el caso de que lleves cubiertas y estén
en mal estado, es mejor que las cambies por unas
nuevas, eso también es seguridad. |
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10
Sin dejar las ruedas, quitamos las holguras de los
ejes apretando los conos con sus respectivas contratuerca.
También apretamos el casete de coronas del
piñón, para terminar fijando las ruedas
al cuadro con la tranca o cierre rápido (siempre
dejando la rueda al centro de las horquillas). |
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11
El sillín también nos aseguramos de
que no se mueva, colocándolo horizontal y
apretando el tornillo de la tija con una llave allen
de 6.
Para que no se mueva la tija del sillín apretamos
el cierre que lleva el cuadro con una llave allen
de 5. Y para teminar con la máquina, revisamos
con un destornillador (o unos alicates en las bicicletas
con palancas de cambio a fricción) el tornillo
que sujeta las palancas de cambio. |
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12
No nos olvidomos que debajo de nuestros pies también
llevamos tornillos (los de los tacos de las zapatillas).
Pégales un buen repaso con un destornillador
o una llave allen y vete a rodar tranquilamente,
sin preocuparte de que te falte un "tornillo". |
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