El Tour de France 2026 arrancará el 4 de julio en Barcelona, ciudad que acogerá el Grand Départ de la 113.ª edición. Un total de 23 equipos tomarán la salida: 18 UCI WorldTeams y 5 UCI ProTeams.

Todas las formaciones del UCI WorldTour estarán presentes, con equipos preparados para responder a las exigencias deportivas del recorrido desde las primeras etapas en torno a Barcelona.

Los 5 UCI ProTeams seleccionados son:

➡  Tudor Pro Cycling Team,  Q36.5 Pro Cycling Team y  Cofidis, clasificados de forma directa
➡  TotalEnergies y  Caja Rural–Seguros RGA, invitados por la organización

Estos equipos completan un pelotón internacional sólido, llamado a animar la carrera desde el Grand Départ y durante las tres semanas de competición.

El programa preparado para los corredores del Tour de Francia entre el 4 y el 26 de julio próximos se ha dado a conocer ante más de 3500 espectadores en el Palacio de Congresos de París.

Tras la Grand Départ de Barcelona, la carrera recorrerá las cinco cadenas montañosas de Francia. Los Pirineos, el Macizo Central, el Jura y los Vosgos precederán a una emocionante final alpina con doble llegada a Alpe d'Huez, que incluirá una subida inédita por Col de Sarenne a 24 horas de la llegada final a París.

L’Étape du Tour de France, la cita más importante para los ciclistas aficionados, se organizará en 2026 en el recorrido de este segundo acto en Alpe d'Huez, una semana antes de que entren en acción los profesionales. Por su parte, L’Étape du Tour de France Femmes avec Zwift lanzará a las aficionadas al asalto del Mont Ventoux el día 6 de agosto.

El bolero hunde sus raíces en España, pero el Tour de Francia 2026 podría ganar en intensidad al ritmo del que compusiera en su día el parisino Maurice Ravel. Los corredores de la 113 edición de la carrera estarán entre los primeros turistas que podrán admirar durante su presentación al público y nada más inaugurada la torre más alta de la Sagrada Familia. Según la voluntad de su creador, Antoni Gaudí, el punto más alto de Barcelona seguirá siendo la colina de Montjuïc.

El epicentro de los Juegos Olímpicos de 1992 y punto final tradicional de la Vuelta a Cataluña volverá a ser protagonista con dos nuevos formatos para dar inicio a la competición: primero con una contrarreloj por equipos al estilo París-Niza (etapa 1), y luego con una cita para los ‘puncheurs’ en la que los favoritos se verán obligados a desvelarse (etapa 2). La proximidad de los Pirineos hace que sea tentador aventurarse en las montañas desde el principio, pero las pendientes y el terreno elegidos son más adecuados para las batallas entre los ciclistas escapados que para un enfrentamiento entre los líderes de los equipos punteros, ya sea en la primera llegada a Les Angles (etapa 3) o incluso en la llegada más exigente en el corazón del Cirque de Gavarnie (etapa 6). Al final de esta secuencia, cabe la posibilidad de que las seis primeras etapas den lugar a seis escenarios de carrera distintos.

Tras una esperada batalla campal en Pau (etapa 5), los sprinters volverán a encontrarse en Burdeos (etapa 7). Su particular saga continuará en Dordoña (etapa 8), luego en Nevers (etapa 11) y en Chalon-sur-Saône (etapa 12), pero alternarán los honores con los especialistas en escapadas, que encontrarán su nicho en Ussel (etapa 9) o en Belfort (etapa 13), por ejemplo. Este recorrido diagonal por el país siguiendo un rumbo noreste fija las citas de montaña en el Cantal, con llegada a Lioran (etapa 10), y luego en el Jura y los Vosgos. Tras dos semanas de carrera, el fin de semana de todas las posibilidades se presenta con una poderosa toma de control: el Markstein. Aquí los corredores llegarán tras haber sufrido en la inédita subida al Haag (etapa 14) y podría resultar tan decisivo como el Plateau de Solaison (etapa 15), que hará su debut en el Tour justo después de la ascensión al Salève.

La única contrarreloj individual tendrá lugar en el lago Lemán (etapa 16) y podría dar un vuelco a la clasificación, con vistas a un tríptico alpino como gran final. Puede que el maillot amarillo no se vea amenazado en Orcières-Merlette (etapa 18), pero tendrá que mantenerse alerta y aguantar en la doble etapa de este año en Alpe d'Huez (etapas 19 y 20). Hasta ahora, ninguna ruta había alcanzado los 5000 metros de desnivel positivo, pero el trayecto trazado desde Bourg d'Oisans incluye 5600 metros, pasando por los puertos de Croix de Fer, Télégraphe y Galibier antes de abordar la estación de Isère por el Col de Sarenne. Tras este vertiginoso programa, el último fin de semana aún no habrá terminado, ni para los corredores ni para los espectadores. Los Campos Elíseos (etapa 21) solamente podrán verse después de una triple subida a la Butte Montmartre, conocida por sus cualidades energizantes.

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