La sexta etapa de la Absa Cape Epic 2026 ha dejado la clasificación general masculina al borde de un vuelco absoluto. En una jornada diseñada para la estrategia y el desgaste, los corredores del Buff-BH, Wout Alleman y Martin Stosek, han firmado una victoria magistral tras una carrera corta pero extremadamente agresiva. Con un tiempo de 3:13:49 en meta, el dúo logró imponerse en un final de infarto, aventajando en 18 segundos a Matthew Beers y Tristan Nortje, y en 30 segundos a la pareja formada por Luca Schwarzbauer y Sam Gaze.

La competición no fue únicamente una disputa por el triunfo parcial, sino una partida de ajedrez sobre ruedas donde el ritmo, la colocación y la lectura del terreno fueron determinantes. La carrera comenzó a romperse desde los primeros compases. Schwarzbauer endureció el paso en los compases iniciales y, antes de alcanzar el kilómetro 15, el grupo de favoritos ya se encontraba seleccionado. En ese punto, el entendimiento entre los equipos Canyon y Buff-BH resultó clave, abriendo una brecha cercana a los 40 segundos que obligó a sus rivales a rodar a la defensiva durante gran parte del trazado.

El momento de máxima tensión se produjo a falta de 16 kilómetros para la meta. Fue entonces cuando se lanzó el movimiento que ha cambiado por completo la narrativa de esta edición. Beers y Nortje, integrantes del Toyota Specialized Imbuko, lanzaron un ataque demoledor directamente contra los portadores del maillot amarillo, Luca Braidot y Simone Avondetto. Esta ofensiva no solo descolgó a los líderes, sino que comprimió la clasificación general hasta límites insospechados, dejando la diferencia entre los primeros clasificados en apenas 13 segundos.

Mientras la lucha por el liderato ardía por detrás, el Buff-BH supo esperar su momento para dar el zarpazo definitivo. Alleman y Stosek aprovecharon la vigilancia entre los hombres de la general para lanzar un cambio de ritmo incontestable en el tramo final, asegurando una victoria de etapa de enorme prestigio para la formación. El esfuerzo de los ganadores subraya la importancia de la gestión de fuerzas tras una semana de competición marcada por la dureza meteorológica y el barro de las jornadas previas.

Con este escenario, la Grand Finale de mañana se presenta como una de las más emocionantes de la última década. La exigua renta de los italianos Braidot y Avondetto les obligará a realizar una defensa numantina frente al empuje de los ciclistas locales, quienes contarán con el apoyo de la afición sudafricana en su intento por asaltar el trono en los últimos kilómetros de la prueba.
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