Las dos estrellas del ciclismo urbano y extremo desafían las leyes de la física y la gravedad sobre una estrecha estructura flotante construida en el lago del Castillo de Eastnor
El popular reto "Super Skinny" de Red Bull ha reunido a dos de los mejores especialistas del mundo de las dos ruedas: Danny MacAskill y Kriss Kyle. Enfrentándose a una pista flotante llena de obstáculos estrechos y tubos de andamio colocados sobre el agua, las dos leyendas han llevado el equilibrio y la agilidad a un nivel sin precedentes.
Un desafío a ciegas sobre el lago del Castillo de Eastnor
La localización elegida para este proyecto fue el estanque del histórico Castillo de Eastnor, en el condado de Herefordshire (Inglaterra). Hasta allí acudieron tanto el escocés Danny MacAskill, especialista consagrado en el street trial, como el escocés Kriss Kyle, referente internacional del BMX.
A pesar de ser conscientes de la idea general del proyecto, los detalles específicos del trazado flotante y la competición supusieron una sorpresa absoluta para ambos a su llegada. Para equiparar las condiciones de juego y las distintas disciplinas de origen, ambos ciclistas aceptaron realizar la prueba a bordo de bicicletas de montaña, añadiendo un grado extra de dificultad al control del peso y las geometrías.
Una pista infernal diseñada para irse al agua
El circuito flotante no perdonaba el menor error de cálculo o falta de tracción. Antes de la llegada de los dos deportistas de Red Bull, una selección de ciclistas locales británicos intentó completar la pista, cayendo todos ellos al agua antes de alcanzar la plataforma final.
La estructura constaba de tres niveles de dificultad creciente:
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Sección inicial: Compuesta por pasarelas estrechas, básculas móviles y obstáculos como la rueda de hámster.
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Sección intermedia: Módulos de pared (wallrides), troncos deslizantes y escaleras de peldaños discontinuos.
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Sección final e "imposible": Tramo con giros de 90 grados extremadamente estrechos, troncos pulidos y un tubo de andamio flotante como obstáculo de meta.

Estrategias opuestas: la potencia de Kyle contra el método de MacAskill
A lo largo de la jornada de grabación, ambos deportistas exhibieron dos enfoques completamente diferentes para intentar superar el recorrido.

Por un lado, Kriss Kyle apostó por un estilo agresivo, rápido y persistente. A pesar de sufrir caídas iniciales que lo dejaron completamente empapado en las frías aguas del lago, Kyle continuó encadenando intentos de forma implacable. Su agresividad le permitió superar los pasajes más complicados del zig-zag final, quedándose a escasos metros del tubo definitivo antes de perder el equilibrio.
Por su parte, Danny MacAskill optó por un método paciente y analítico. Estudiando cada centímetro de las estructuras, MacAskill avanzó de forma pausada, botando sobre la rueda trasera en los tramos de escalera y manteniendo una estabilidad asombrosa en los momentos de mayor balanceo de la estructura.

El desenlace del reto
Tras horas de intentos bajo la amenaza de la falta de luz por el atardecer, la precisión del ciclista escocés dio sus frutos. Danny MacAskill logró completar de forma limpia el recorrido, cruzando el agónico tubo de andamio final y convirtiéndose en el único corredor capaz de completar el circuito sin caer al agua.

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