El 25 aniversario de la Vuelta a Ibiza MTB Siroko by Shimano ha comenzado con un despliegue de potencia y estrategia en los senderos pitiusos. El corredor local Enrique Morcillo, junto a su compañero Alberto Barroso, se ha alzado con el triunfo en la etapa inaugural, una jornada marcada por la velocidad y la exigencia técnica. La dupla ganadora supo leer la carrera a la perfección, aprovechando un incidente mecánico de los grandes favoritos, Leonardo Páez y Darío Cherchi, para consolidar una ventaja que les otorga el liderato provisional de la clasificación general.

La etapa, que partió desde la emblemática Dalt Vila, propuso un recorrido inédito de 76 kilómetros y 1.700 metros de desnivel positivo. El trazado incluyó puntos críticos como la subida a las antenas de Sant Llorenç, donde las rampas del 20% pusieron a prueba la resistencia de los participantes. A pesar de los problemas técnicos, el equipo Leecougan Basso Factory Racing logró minimizar la pérdida de tiempo, manteniéndose en la lucha por el título de cara a la etapa reina.

En la competición femenina, Sandra Mairhofer y Adelheid Morath impusieron su ley desde los primeros kilómetros. Las corredoras del Leecougan Basso demostraron una superioridad incontestable, cruzando la meta con una diferencia significativa sobre sus rivales más directas, Sofía Rodríguez y Lucía González. La solidez de la pareja líder apunta a una lucha intensa por el podio final en Sant Antoni, confirmando el altísimo nivel internacional que este año congrega la prueba en Ibiza.

La presencia de figuras como Alejandro Valverde añadió un atractivo extra a la jornada. El murciano destacó la dureza del terreno ibicenco, calificándolo como muy técnico y exigente tras marcar un tiempo de 2:58:41. Con las primeras diferencias establecidas, todas las miradas se centran ahora en la etapa reina de este sábado. Con 85 kilómetros y 2.300 metros de desnivel, este segundo día será determinante para decidir quiénes se coronan en esta edición histórica de la Vuelta a Ibiza MTB.
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