Desde un pequeño taller artesanal en 1962 hasta alcanzar una facturación de 23 millones de euros con presencia internacional, Gaerne rinde homenaje a su fundador en una trayectoria marcada por la innovación, la saga familiar y el espíritu Made in Italy
El fundador de Gaerne, el Cavaliere Ernesto Gazzola, celebra hoy, 18 de Octubre de 2026, un hito sumamente especial al alcanzar la cifra de noventa y cuatro años de edad. Todo el equipo de Bikezona felicita a este visionario en su aniversario, destacando una vida entera consagrada con esfuerzo al trabajo, la familia y su tierra natal. Como alma mater de la firma, Gazzola encarna los valores de una marca que comenzó de forma humilde en un taller artesanal al pie de las colinas de Asolo y terminó convertida en un referente global del calzado técnico para ciclismo y motociclismo.

De un modesto taller a la conquista de los mercados internacionales
La andadura profesional de Ernesto Gazzola dio comienzo a la temprana edad de 13 años. Durante aquella etapa inicial trabajó de aprendiz de zapatero, asimilando un oficio fundamentado en la destreza manual, el sacrificio constante y la atención minuciosa por los detalles.
Con el paso de los años compaginaba su jornada laboral en la fábrica por el día con la confección nocturna de sus propios pares de calzado. En este empeño contó siempre con la compañía insustituible de su esposa Vittoria, piedra angular en su vida privada y en la cimentación de la futura empresa. A bordo de una clásica Vespa, Gazzola acudía regularmente al mercado de Montebelluna para comercializar sus primeros pares artesanales.
En el año 1962 nació de forma oficial la firma Gaerne, cuya denominación surge de fusionar las letras iniciales de su nombre y apellido: GAzzola ERNEsto. Tras adentrarse en el sector con la fabricación de botas de montaña, la marca expandió progresivamente sus líneas de producto hasta especializarse en el calzado técnico de alta competición para ciclismo y motociclismo.

El legado de una firma referente
Sesenta y cuatro años después de aquella fundación, Gaerne cuenta con una plantilla de 66 empleados, genera una facturación anual de 23 millones de euros y exporta el 90% de su producción al mercado exterior. Este notable éxito comercial internacional se ha logrado manteniendo intactas sus señas de identidad originales: producción Made in Italy, alta calidad artesanal, permanente desarrollo tecnológico y un vínculo indisoluble con Maser, localidad donde mantiene centralizadas sus operaciones.

Un modelo familiar que alcanza a tres generaciones
Uno de los pilares más determinantes en el crecimiento de la marca reside en la continuidad familiar. Junto a Ernesto, sus hijos Gianna, Gianni y Marta han desempeñado un papel decisivo en la expansión corporativa, impulsando el paso desde la escala artesanal hacia una sólida estructura industrial de proyección global.
En la actualidad, la tercera generación familiar participa activamente en los procesos diarios. Su nieto Andrea asume responsabilidades directas en la estrategia de desarrollo y en la proyección futura de la entidad.
Esta saga empresarial comparte una misma visión directiva basada en el respeto por las personas, la pasión incondicional por la labor bien hecha, la búsqueda constante de la excelencia y el impulso innovador sin desligarse de sus orígenes.
Pasión compartida por la tierra y los olivos
Más allá del ámbito empresarial, la personalidad de Ernesto Gazzola se refleja en su arraigado afecto por el campo, los olivos y la elaboración propia de aceite de oliva.
Entre las colinas de Maser, Gazzola dedica tiempo de forma regular al cuidado de sus árboles, supervisando el proceso completo desde la poda hasta la recolección y posterior prensado. Esta actividad representa un motivo de satisfacción personal para quien ha defendido siempre el valor intrínseco del trabajo manual.
«Para elaborar un buen aceite se requiere tiempo, paciencia y cuidado. Para levantar una empresa el camino es idéntico: resulta imprescindible trabajar con pasión, respetar a las personas y no olvidar jamás de dónde se ha partido.»
Un ejemplo inspirador para el sector
A sus 94 años, el Cavaliere constituye una figura de referencia para su entorno familiar y para el conjunto de trabajadores que forman parte de Gaerne. Su trayectoria representa la historia viva del tejido emprendedor italiano, cuya determinación permitió situar la manufactura transalpina en lo más alto del panorama internacional. Al igual que los olivos que cultiva con dedicación, una empresa solo puede expandir con éxito sus ramas cuando conserva sus raíces profundamente asentadas.
¡Feliz 94º cumpleaños, Cavaliere Ernesto Gazzola!
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