El próximo sábado 25 de abril, 8.000 entusiastas del ciclismo se darán cita en la salida del Liège-Bastogne-Liège Challenge. Este evento representa un encuentro real con la historia en las legendarias carreteras de "La Doyenne". Durante este desafío, los participantes enfrentarán los ascensos icónicos de las ediciones pasadas y recientes de la clásica más antigua del calendario ciclista internacional.
El escenario para este reto es un paisaje impresionante, compuesto por los vastos bosques de las Ardenas, colinas ondulantes y carreteras impregnadas de historia ciclista. Curiosamente, muchos de estos ascensos formarán parte del campo de batalla donde los profesionales decidirán su carrera al día siguiente. Los participantes tendrán la oportunidad de seguir los pasos de figuras como Tadej Pogačar, Grace Brown, Remco Evenepoel y Demi Vollering en esta aventura a través de una región espectacular.

Elige tu reto: rutas y desafíos
El recorrido mantiene su fórmula de éxito. Independientemente de la distancia elegida, la gestión del ritmo será la clave.
-
Ruta de 250 km: Con un desnivel positivo de aproximadamente 3.600 metros.
-
Ruta de 150 km: Con un desnivel positivo de aproximadamente 2.600 metros.
-
Ruta de 80 km: Con un desnivel positivo de aproximadamente 1.500 metros.

No solo la distancia y el desnivel pondrán a prueba los límites físicos, sino que el tramo final exigirá el máximo esfuerzo. Tal como hacen los profesionales, se recorrerá la sección final exacta, incluyendo ascensos míticos como la Côte de la Redoute, el Mur de Durbuy, la Côte des Forges, la Côte de Saint-Roch y la Côte de la Roche-aux-Faucons.
Para los valientes que opten por la distancia de 250 km, aguarda un reto mayor: el Col de Haussire. Con 4,1 kilómetros de longitud, una pendiente media del 7,8% y rampas que alcanzan el 15,5%, es considerado el ascenso más difícil de Bélgica.
Los puntos críticos: De La Redoute al Col de Haussire
El éxito en este desafío depende del ritmo. El tramo final pondrá a prueba la resistencia de cada ciclista con ascensiones que forman parte de la mitología del deporte: la Côte de la Redoute, el Mur de Durbuy, la Côte des Forges, la Côte de Saint-Roch y la temida Côte de la Roche-aux-Faucons.
Para quienes se atrevan con la distancia reina de 250 km, el camino reserva un obstáculo mayúsculo: el Col de Haussire. Con 4,1 kilómetros de longitud, una pendiente media del 7,8% y rampas que alcanzan el 15,5%, es considerado por muchos como el ascenso más duro de toda Bélgica. Un verdadero examen de perseverancia donde cada pedalada cuenta.

Recuperación profesional con Maurten
Completar los ascensos es solo una parte de la experiencia; una recuperación adecuada es fundamental. Los participantes pueden unirse al programa Maurten Membership de forma gratuita para obtener acceso VIP a una zona de recuperación exclusiva. Allí, será posible reponer energías con productos de la marca y utilizar herramientas de recuperación de Hyperice. Se recomienda registrarse con antelación para asegurar un lugar, aunque también será posible acceder mediante un código QR en el evento.
Seguridad y respeto: pilares fundamentales
La seguridad es la prioridad absoluta en este desafío. Para garantizar la comodidad de todos, la participación está limitada a un máximo de 8.000 ciclistas. En colaboración con Safe Cycling, las autoridades policiales y un despliegue reforzado de señalización, se asegura que el evento se desarrolle en condiciones óptimas para todos los presentes.
Bajo el lema "We Care About Cycling", se solicita a todos los participantes que muestren respeto hacia sus compañeros, otros usuarios de la vía, los residentes locales y el entorno natural. De esta manera, el sábado 25 de abril se transformará nuevamente en un gran festival del ciclismo.
Aquellos que aún no se hayan registrado deben actuar con rapidez, ya que las plazas son limitadas y se están agotando.
.jpg)


