La cita decana del calendario cicloturista congrega a miles de participantes en Salou para estrenar un trazado completamente nuevo y lleno de exigencia
La duodécima edición de la Mussara Salou Costa Daurada 2026 se ha consagrado como una cita imprescindible. Esta veterana marcha cicloturista reunió a miles de apasionados del ciclismo en la Costa Daurada, consolidando su posición de privilegio dentro del exigente calendario cicloturista 2026 a nivel nacional.
Éxito total de participación en un fin de semana ideal
La decana de la familia Mussara, cuya andadura comenzó en el ya lejano año 2014, demostró una vez más su extraordinario poder de convocatoria al colgar el cartel de completo de forma anticipada. Un total de 3.000 ciclistas se congregaron en la localidad tarraconense de Salou, consolidando un hito organizativo que contó con el respaldo fundamental de la Diputació de Tarragona Costa Daurada.
La actividad comenzó a vibrar desde la jornada del sábado en la Plaça de les Comunitats Autònomes de Salou. Este espacio estratégico albergó la feria del corredor y se convirtió en el epicentro logístico del evento, permitiendo a los inscritos retirar sus dorsales, disfrutar de pruebas de producto de las marcas líderes del sector y participar en diversas dinámicas junto a los patrocinadores oficiales. Las perfectas condiciones climatológicas y las temperaturas primaverales anticiparon lo que acabaría siendo una jornada dominical memorable para el cicloturismo.

Un recorrido inédito y exigente sin el Coll de la Mussara
La gran sorpresa de esta duodécima edición radicó en el diseño de su trazado. Por primera vez en la historia de la competición, la organización apostó por un recorrido completamente renovado que no incluyó la tradicional ascensión al Coll de la Mussara, el puerto que históricamente da nombre a la marca. Este cambio estructural ofreció una experiencia totalmente distinta a los participantes habituales, adentrándolos en carreteras desconocidas que resultaron igual o incluso más exigentes que en temporadas anteriores.
El pelotón se dividió en dos grandes grupos en función del reto elegido. La modalidad reina de gran fondo contó con una distancia de 171 kilómetros y cerca de 2.500 metros de desnivel positivo acumulado, un auténtico desafío de resistencia para los ciclistas más preparados. Por otra parte, la versión de medio fondo planteó una alternativa de 106 kilómetros con aproximadamente 1.350 metros de desnivel, ideal para aquellos que buscaban disfrutar del entorno a un ritmo más llevadero.

Ambos grupos compartieron los primeros compases de la jornada partiendo de forma conjunta a las 7:00 horas de la mañana desde Salou. La salida, coordinada con la policía local y los Mossos d Esquadra, se ejecutó de forma rápida y segura. La neutralización inicial se mantuvo activa hasta las primeras rampas del Coll de la Teixeta, punto neurálgico donde las dos rutas se separaron definitivamente para afrontar sus respectivos desafíos.
Los inscritos en la distancia corta gestionaron un perfil selectivo con tres dificultades montañosas: la mencionada Teixeta, el encadenado hacia Porrera y la ascensión a la Torre de Fontaubella. Por el contrario, los valientes del recorrido largo tuvieron que hacer frente a un menú de alta montaña mucho más contundente, afrontando una doble ascensión al Coll de la Teixeta e intercalando los exigentes pasos por las localidades de Torroja, Margalef y Porrera.
La consolidación de la marea rosa en el pelotón amateur
La diversidad fue una de las notas dominantes a lo largo de toda la jornada en las carreteras de Tarragona. El evento reunió a un abanico muy amplio de perfiles, desde grandes grupetas de clubes que buscaban rodar integradas en la vanguardia del pelotón, hasta pequeños colectivos de amigos y ciclistas individuales decididos a regular sus fuerzas para completar el desafío personal sin mirar el cronómetro.
Un año más, la presencia femenina cobró un protagonismo absoluto en la prueba, una seña de identidad inconfundible de esta marcha desde sus inicios. Cientos de corredoras tiñeron la carretera con la emblemática marea rosa de la marca. Entre las estructuras más visibles de la jornada destacó la presencia del equipo RACC HolaBICI, una firma estrechamente vinculada a la movilidad sostenible y al ciclismo, que acudió a la cita de Salou con una numerosa formación compuesta íntegramente por mujeres ciclistas.
Logística impecable y fin de fiesta en Salou
Tras superar las correspondientes dificultades montañosas de cada trazado, todos los participantes acabaron confluyendo en el mismo punto de destino. La línea de meta situada en Salou se transformó en un hervidero de emociones, donde se compartieron las anécdotas del día, los momentos de crisis superados en los puertos y las celebraciones por los objetivos alcanzados.
La organización dispuso el tradicional servicio de pasta party para recibir a los exhaustos ciclistas. Este punto de encuentro lúdico funcionó a la perfección para que los aficionados pudieran reponer fuerzas de forma inmediata, hidratarse correctamente y comentar los detalles del exigente diseño de los nuevos tramos junto a compañeros y familiares.
Con este ambiente festivo en la Costa Daurada se dio por concluida una edición que sirve además como el corte de cinta oficial para todo el circuito nacional de la marca en la presente temporada. La caravana cicloturista no abandonará el territorio catalán para su próximo gran reto, aunque modificará radicalmente las condiciones de la competición. La siguiente parada del calendario se trasladará a la disciplina de la ultrarresistencia en el asfalto con la celebración de la Mussara 24H en el Circuit de Barcelona-Catalunya, programada para el fin de semana del 4 y 5 de julio de 2026.
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