El XIV Memorial Carlos Cubillo 2026 volvió a convertir a Rivas-Vaciamadrid en el epicentro del ciclismo madrileño. Esta cita clave del calendario madrileño de carretera reunió a cerca de 200 corredores en una jornada donde la lluvia respetó la competición de las categorías cadete, máster y elite-sub23.
Crónica de una jornada de alta tensión
Las tres mangas programadas se desarrollaron en el ya mítico circuito urbano del Auditorio Miguel Ríos. Con una cuerda de 4,5 kilómetros, el trazado exigió lo máximo de los corredores, especialmente en el tradicional repecho previo a la recta de meta, punto donde se decidieron los movimientos tácticos más importantes del día.
En la categoría cadete, el aliciente era máximo al estar en juego el Campeonato de Madrid. Tras una fuga consolidada en la tercera vuelta, la victoria se resolvió por milímetros en un photofinish espectacular. Marco Massaro (Entrenamiento Ciclismo) se alzó con el triunfo batiendo a Miguel Tizón y Santiago Sanz, ambos del Sanse Elecox.
Por su parte, la manga máster mantuvo el pelotón compacto. Ninguna intentona de fuga logró cuajar, dejando el desenlace en manos de los velocistas. Jorge González (AC Hotels), en categoría Máster 30, demostró su punta de velocidad superando a Iván Martínez y Alberto Sánchez. También destacaron los dobletes de la PC Paloma-Fuenlabrada en las categorías Máster 50 y 60.
La exhibición final corrió a cargo de los elites y sub23. El equipo El Bicho-Plataforma Central dominó la carrera de principio a fin, logrando colocar a tres de sus corredores en cabeza desde los primeros compases. Mario Anguela cruzó la meta victorioso junto a sus compañeros Yeray Sastre y Emilio Reinoso, en una imagen que refleja el dominio absoluto de la escuadra sub23. En la categoría Élite, Alejandro Villaverde (CC Tres Cantos) fue el más rápido del gran grupo.
El circuito del Memorial Carlos Cubillo es una prueba de fuego para los componentes de transmisión y la rigidez del cuadro. Los 4,5 kilómetros de recorrido no dan tregua; el asfalto del Auditorio Miguel Ríos exige neumáticos con buen agarre lateral para las curvas rápidas y una relación de marchas optimizada para el repecho final.
Los corredores que optaron por perfiles de rueda de 45-50 mm encontraron el equilibrio perfecto entre aerodinámica en las zonas abiertas y reactividad para los constantes latigazos tras cada giro. La gestión de los frenos de disco fue fundamental en las zonas técnicas, permitiendo apurar las entradas en curva incluso con el asfalto húmedo por la amenaza de lluvia.
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