Analizamos al detalle el montaje de la bicicleta con la que el ciclista británico firmó una impresionante remontada para enfundarse su segundo maillot arcoíris de XCO
A bordo de su Pinarello Dogma XC personalizada con componentes RockShox y SRAM, Tom Pidcock remontó desde la parte trasera de la carrera hasta la cabeza en una exhibición memorable. Tom impuso un ritmo endiablado que le convenía desde el inicio y abrió la brecha necesaria para mantener el liderato hasta la meta, consiguiendo así su segundo título mundial de XCO Elite en el exigente trazado italiano de Val di Sole.

Del circuito de Daolasa a la gloria mundialista
Tom Pidcock llegó a Daolasa para disputar el Campeonato del Mundo XCO 2026, una cita marcada en rojo en el calendario a la que se presentó como uno de los grandes favoritos a pesar de que durante toda la temporada apenas se le había visto competir en la modalidad de mountain bike. De hecho, su única participación previa en XCO este año había sido en la Copa del Mundo de Nové Město, donde logró una victoria aplastante. Aquella cita también sirvió para ver por primera vez en acción su Pinarello Dogma XC luciendo los colores de campeón de Europa logrados en 2025, una estética que ha dado paso a un diseño renovado para esta cita mundialista.
Tras perder el título continental en Monteceneri a manos de su compatriota Charlie Aldridge, nuevo campeón de Europa XCO 2026, el corredor de la escuadra Pinarello-Q36.5 se enfocó al 100% en la corona mundial con un material técnico llevado al extremo.

Decoración exclusiva para una máquina de ganar
Durante los entrenamientos previos en el trazado de Val di Sole, el británico probó la versión en blanco brillante con gráficas y logotipos en rojo, a juego con la equipación de la selección británica con la que finalmente compitió.
Más allá de lo visual, la configuración mecánica estuvo a la altura del terreno más exigente de la Copa del Mundo. En el apartado de suspensiones, la bicicleta equipa la tecnología electrónica RockShox Flight Attendant, combinando la horquilla RockShox SID con el amortiguador SIDLuxe. Este sistema inteligente ajusta el comportamiento del bloqueo automáticamente para leer al milímetro las zonas de raíces y piedras sueltas característicos de Val di Sole.

Integración electrónica SRAM y tija telescópica inalámbrica
La transmisión corrió a cargo del grupo inalámbrico SRAM XX SL Eagle Transmission con potenciómetro integrado, una opción caracterizada por su máxima ligereza, precisión absoluta bajo carga y durabilidad silenciosa en condiciones extremas.

Para los frenos se apostó por los potentes SRAM Motive Ultimate, mientras que el control del sillín Prologo Scratch NDR quedó encomendado a una tija telescópica inalámbrica RockShox Reverb AXS de 100 mm de recorrido. Esta tija aporta el espacio libre necesario para encarar los cortados técnicos sin penalizar el peso final del conjunto.

El montaje se completó con un manillar integrado MOST, pedales Shimano XTR y varios misterios en el tren rodante: neumáticos prototipo Vittoria Labs y unas exclusivas ruedas equipadas con radios textiles negros, una solución de altísima gama diseñada para absorber vibraciones y arañar valiosos gramos al cronómetro.
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