La firma de origen flamenco presenta dos monturas de carbono hiperespecializadas que rompen las reglas del terreno mixto: una máquina ultrarrápida concebida para disputar podios WorldTour y una plataforma de resistencia preparada para el bikepacking más exigente
Las nuevas bicicletas de gravel Van Rysel RCR-G y EDR-G irrumpen con fuerza en el ciclismo off-road gracias a su cuadro de carbono, excelente aerodinámica gravel y soluciones perfectas para bikepacking. La marca de alta gama nacida en el corazón de Flandes firma un golpe sobre la mesa al presentar dos desarrollos independientes que eliminan cualquier solución de compromiso entre velocidad pura y exploración de larga distancia.
Estrategia sin concesiones en el terreno mixto
En lugar de lanzar al mercado un único modelo polivalente diseñado para cumplir a medias en varios escenarios, el fabricante ha optado por bifurcar la disciplina en dos plataformas radicalmente especializadas. La evolución acelerada que ha experimentado el mundo del gravel durante las últimas campañas exige respuestas técnicas muy concretas.
Por un lado, las competiciones se han transformado en carreras de altísima velocidad y enorme exigencia física; por otro, los aficionados a la ultradistancia reclaman máxima absorción de vibraciones, autonomía mecánica y ergonomía refinada. La respuesta técnica a esta dualidad viene representada por dos modelos que comparten el ADN técnico de la marca, pero apuntan a perfiles de ciclistas completamente opuestos.
RCR-G: La ingeniería de velocidad pura en el gravel de competición
El desarrollo de la Van Rysel RCR-G parte de un lienzo en blanco orientado exclusivamente al rendimiento en carreras. Lejos de adaptar una bicicleta de aventura existente añadiendo componentes ligeros, la marca empleó los mismos procesos de ingeniería avanzada aplicados en su aclamada montura de carretera RCR-R Pro.

Optimización aerodinámica probada en túnel de viento
Mediante sofisticados análisis de dinámica de fluidos computacional (CFD), prototipado virtual y severas sesiones de ensayos en túnel de viento, los ingenieros lograron esculpir las líneas del cuadro de la RCR-G. Las cifras contrastadas reflejan una mejora aerodinámica de 8,6 vatios en comparación con la anterior plataforma de gravel VAN RYSEL GCR.
Este avance permite mantener cruceros de velocidad elevados tanto en tramos de asfalto como en pistas rápidas de tierra, reduciendo significativamente el gasto energético del corredor con el paso de los kilómetros.

Peso pluma y rigidez de módulo elevado
El corazón estructural de la RCR-G descansa sobre un cuadro de carbono de alto módulo de solo 885 gramos (en talla M, sin pintar), complementado por una horquilla de carbono de 417 gramos. La disposición de las fibras y la laminación específica del carbono han sido configuradas para maximizar la transferencia de potencia en cada pedalada, manteniendo la resistencia mecánica ante impactos de piedras y torsiones extremas.

En el montaje tope de gama, equipado con el grupo SRAM RED, la bicicleta marca un peso total en báscula de apenas 7,7 kg en talla M. A este peso ajustado contribuyen elementos de gama alta como:
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Puesto de mando integrado monocasco de carbono para una menor turbulencia frontal.
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Ejes pasantes ultraligeros optimizados en peso.
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Tija de sillín de carbono con flexión programada para mitigar los impactos del terreno.
Integración técnica para las exigencias de carrera
La RCR-G atiende las demandas del gravel moderno ofreciendo un paso de rueda capaz de albergar neumáticos de hasta 50 mm, lo que permite rodar a presiones bajas sin sacrificar velocidad. Asimismo, la transmisión admite monoplato de hasta 50 dientes (1x) o doble plato de hasta 52 dientes (2x).

Para garantizar la máxima practicidad en competición, incluye tres anclajes para portabidón, compatibilidad con bolsa tipo bento en el tubo superior y la adopción del estándar de patilla de cambio universal UDH (Universal Derailleur Hanger), facilitando reparaciones rápidas y compatibilidad total con las transmisiones más avanzadas del mercado.
Testeada en la élite profesional
El proceso de puesta a punto contó con la implicación directa de los ciclistas profesionales del equipo DECATHLON - CMA CGM World Tour. A través de sucesivos prototipos probados en escenarios reales de carrera, se perfeccionó la geometría para lograr una respuesta explosiva y precisa.
Stan Dewulf, especialista en gravel de la escuadra, ha sido contundente sobre la calidad del material: «Ahora ya no podemos poner la bicicleta como excusa, porque está al más alto nivel.»
Por su parte, Jérémie Debeuf, Race Product Manager de la firma, recalca el enfoque del proyecto: «Con la RCR-G no queríamos adaptar una bicicleta de aventura para convertirla en una bicicleta de competición; queríamos desarrollar desde cero una auténtica plataforma de gravel de carreras. El gravel moderno es más rápido, más técnico y más exigente que nunca, por lo que cada decisión que tomamos estuvo guiada por el rendimiento. Combinamos la experiencia en aerodinámica adquirida con las bicicletas de carretera RCR-R y RCR-F con una construcción ligera en carbono y una geometría diseñada específicamente para la competición de gravel. El resultado es una bicicleta que ofrece a los ciclistas la confianza necesaria para ir más rápido, mantener la velocidad en terrenos mixtos y competir al máximo nivel.»
EDR-G: La máquina de resistencia para la aventura y el bikepacking extremo
La Van Rysel EDR-G encarna una filosofía totalmente volcada en la comodidad, la estabilidad y la resistencia de larga distancia. Diseñada para aplacar las vibraciones producidas por adoquines, senderos bacheados y pistas rotas, esta bicicleta reduce de forma drástica la fatiga muscular acumulada en salidas de muchas horas o expediciones de varios días.

Compartimento integrado para herramientas en el cuadro
Inspirada en el modelo de carretera Endurance de la marca, la EDR-G incorpora una caja de herramientas integrada directamente en el tubo diagonal del cuadro. Este compartimento permite alojar el kit de reparación imprescindible de forma totalmente accesible, incluso cuando la bicicleta lleva instaladas bolsas de bikepacking de gran volumen sobre el triángulo principal.

Al situar estos elementos mecánicos en una posición baja y centrada, se logra un centro de gravedad más estable. El kit integrado incluye:
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Bolsa de almacenamiento ajustada al hueco interior del cuadro.
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Cámara de aire compacta de repuesto.
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Multiherramienta completa para reparaciones de emergencia.
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Dos desmontables de cubierta de alta resistencia.
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Mini bomba de aire con capacidad para inflar presiones de hasta 4 bares.
Máxima capacidad de carga y suspensión adaptativa
Pensando en la versatilidad total, el cuadro y la horquilla de carbono de la EDR-G disponen de más de 15 puntos de anclaje repartidos de forma estratégica. Esto permite fijar portabidones adicionales, guardabarros, soportes de horquilla y alforjas sin necesidad de recurrir a abrazaderas improvisadas.

En el plano de los componentes, algunas configuraciones incorporan las ruedas de carbono para gravel VAN RYSEL VR32, con un peso contenido de 1.600 gramos. Para aquellos ciclistas que busquen internarse en terrenos técnicos o tramos bacheados con mayor control, existe una opción equipada con la horquilla de suspensión RockShox Rudy XPLR de 40 mm de recorrido.
El control de la dirección se apoya en el manillar Deda Gera Gravel, provisto de un abierto flare de 24 grados que proporciona múltiples puntos de apoyo ergonométricos para relajar la parte superior del cuerpo.

Validación extrema tras 25.000 kilómetros de pruebas
La fiabilidad de la EDR-G se ha cimentado tras un periodo de desarrollo superior a dos años. Durante esta fase, un equipo de 30 ciclistas de prueba acumuló más de 25.000 kilómetros sobre terrenos de diversa exigencia.
Asimismo, la especialista en pruebas de ultradistancia Juliette Coqueret sometió la montura a un test límite recorriendo 10.000 kilómetros en autosuficiencia por toda Europa, aportando información clave para optimizar la geometría y los puntos de apoyo.

Rachel Gassier, Endurance Product Manager de la marca, explica la visión del modelo: «Con la EDR-G, nuestra ambición no era crear otra bicicleta de gravel, sino una bicicleta que animara a los ciclistas a seguir explorando. Tanto si sales unas horas como si afrontas un reto de ultradistancia o una aventura de bikepacking de varios días, la comodidad y la confianza son tan importantes como el rendimiento. Por eso nos centramos en reducir la fatiga, mejorar la estabilidad e integrar soluciones prácticas como la caja de herramientas en el cuadro, para que los ciclistas puedan ser autosuficientes y disfrutar de cada kilómetro. El resultado es una bicicleta diseñada para llegar más lejos, sea cual sea la ruta que elijas.»
Dos enfoques antagónicos frente a frente
La clave del nuevo catálogo radica en permitir al usuario elegir la herramienta precisa para su estilo de conducción, evitando compromisos que mermen la experiencia sobre el terreno.
Resumen técnico de la Van Rysel RCR-G
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Cuadro: Carbono de alto módulo (885 g en talla M, sin pintar).
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Horquilla: Carbono de alto módulo (417 g, sin pintar).
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Paso de rueda: Hasta 50 mm.
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Transmisiones compatibles: Monoplato (hasta 50T) y Doble plato (hasta 52T).
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Puesto de mando: Cockpit monocasco integrado de carbono.
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Puntos de fijación: 3 anclajes para portabidón y anclaje superior para bolsa bento.
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Estándar de patilla: UDH (Universal Derailleur Hanger).
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Peso montada: Desde 7,7 kg (talla M, grupo SRAM RED).

Resumen técnico de la Van Rysel EDR-G
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Cuadro: Carbono con geometría Endurance de alta absorción.
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Paso de rueda: Hasta 50 mm.
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Almacenamiento: Caja de herramientas integrada en el cuadro con kit de reparación completo.
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Anclajes: Más de 15 puntos de fijación distribuidos entre cuadro y horquilla.
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Cockpit: Manillar Deda Gera Gravel con 24° de flare.
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Opciones de horquilla: Carbono rígido o suspensión RockShox Rudy XPLR (40 mm).
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Ruedas opcionales: Carbono VAN RYSEL VR32 (1.600 g el par).
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