El mercado del ciclismo se encuentra ante una posible transformación con la llegada de las ruedas de 32 pulgadas, una medida que promete desafiar la hegemonía actual de las bicicletas de 29 pulgadas. Aunque el estándar actual parece imbatible, muchos se preguntan si estamos a las puertas de un cambio generacional similar al que desplazó a las ruedas de 26 pulgadas hace más de una década. Esta evolución técnica no es solo una cuestión de tamaño, sino de rendimiento, inercia y tracción en terrenos complicados.

¿Se repetirá la historia de las 26 contra las 29 pulgadas?
Para entender el futuro, es necesario observar el pasado. La transición de las 26 a las 29 pulgadas no fue inmediata; estuvo llena de escepticismo hasta que las ventajas en estabilidad y capacidad de rodadura se hicieron evidentes para el gran público. Con las 32 pulgadas, el salto físico es notable, y aunque la industria aún es cautelosa, las sensaciones iniciales sugieren que este nuevo formato podría encontrar su lugar en nichos específicos antes de dar el salto al consumo masivo.
La gran diferencia respecto al cambio anterior radica en la geometría de los cuadros. Adaptar una bicicleta para albergar un diámetro tan grande supone un reto de ingeniería mayúsculo, especialmente para mantener la agilidad en curvas cerradas y evitar que la bicicleta se sienta excesivamente torpe en zonas técnicas.

Razones técnicas para el salto a las 32 pulgadas
Existen argumentos de peso que justifican la investigación en este formato. El principal beneficio es el ángulo de ataque: una rueda más grande supera obstáculos con una facilidad pasmosa, manteniendo la velocidad donde una 29 pulgadas podría quedar frenada.
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Mayor inercia: Una vez que la bicicleta alcanza velocidad, es mucho más sencillo mantenerla, lo que resulta ideal para rutas de larga distancia o terrenos abiertos.
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Tracción superior: La superficie de contacto con el suelo aumenta drásticamente, ofreciendo un agarre en subidas técnicas que actualmente parece inalcanzable.
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Confort incrementado: Al absorber mejor las irregularidades del terreno, la fatiga del ciclista disminuye en recorridos de varias horas.

¿Cuándo llegarán al mercado generalista?
A día de hoy, las bicicletas de 32 pulgadas se encuentran en una fase de adopción temprana, liderada principalmente por fabricantes artesanales y proyectos experimentales. No se espera una comercialización masiva antes de 2027 o 2028, ya que la industria de componentes (horquillas, neumáticos y llantas) necesita estandarizar la producción para que los costes sean competitivos. El interés de las grandes marcas es real, pero la cautela impera para no saturar al usuario con demasiados estándares en poco tiempo.

Actualidad de las ruedas de gran diámetro en carretera
En el segmento de carretera, la situación es distinta. Si bien no se habla de 32 pulgadas debido a las limitaciones de peso y aerodinámica, ya existen prototipos y pruebas con medidas superiores a las 700c tradicionales. Algunos fabricantes han explorado el uso de ruedas ligeramente más grandes para mejorar la eficiencia de rodadura en pavimentos en mal estado o competiciones tipo clásicas. Sin embargo, en el asfalto prima la ligereza y la reactividad, por lo que el salto a diámetros gigantescos parece, de momento, una exclusividad del mundo Off-Road.

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