El innovador accesorio de seguridad para ciclismo urbano destaca por su sistema de iluminación de 270 grados, encendido inteligente y alertas automáticas de emergencia en carretera
La protección en los desplazamientos urbanos y rutas de carretera ha alcanzado una nueva dimensión técnica. El casco inteligente Livall EVO21 llega al mercado respaldado por el prestigioso galardón iF Gold Design Award, convirtiendo a la marca en el primer fabricante de su categoría en recibir esta distinción que premia la excelencia estructural y la integración tecnológica. Este modelo combina una estructura de alta resistencia con sistemas electrónicos automatizados de visibilidad y asistencia en caso de accidente, estableciendo un estándar muy elevado en el equipamiento para ciclistas.
El dispositivo destaca por su capacidad para resolver los principales riesgos del entorno urbano mediante el uso de sensores activos y conectividad inalámbrica, sin descuidar los valores fundamentales de ligereza y ergonomía que requiere un accesorio de uso diario.

Encendido automatizado y gestión inteligente de la energía
La interacción con el equipamiento de protección se simplifica de forma notable en este modelo. El sistema electrónico incorpora una función de conmutación automática de encendido y apagado que elimina la necesidad de manipular botones antes de iniciar la marcha. A través de sensores de presencia integrados, el casco detecta cuándo se lleva puesto en un margen de 4 segundos y se activa de forma autónoma. Al finalizar el trayecto y retirarse la estructura de la cabeza, el dispositivo se apaga solo para preservar la carga.

La gestión lumínica también responde a las condiciones del entorno de forma automatizada. Los diodos LED ajustan su nivel de brillo de manera inteligente según la luz ambiental, garantizando una visibilidad óptima tanto en vías urbanas con iluminación artificial intensa como en caminos periféricos completamente oscuros, lo que optimiza la eficiencia energética de la batería interna.
Estructura ligera y optimización aerodinámica bajo la lluvia
A pesar de albergar un complejo entramado de sensores y luces, el peso se mantiene en valores muy competitivos que evitan la fatiga cervical durante trayectos prolongados. La estructura registra un peso de aproximadamente 320 gramos en talla M y de unos 340 gramos en talla L. Esta ligereza se combina con una alta absorción de impactos mecánicos, cumpliendo con las normativas internacionales de seguridad más exigentes del sector, como las certificaciones CPSC 1203, EN 1078 y AS/NZS 2063.

El diseño exterior adopta líneas aerodinámicas que reducen la resistencia del aire y canalizan el flujo de manera eficiente. Los canales de ventilación estratégicamente distribuidos dirigen el aire a través del interior, disipando el calor y manteniendo una sensación constante de frescura en la cabeza del usuario. Adicionalmente, el conjunto cuenta con la certificación de impermeabilidad IPX5, lo que asegura el correcto funcionamiento de los circuitos electrónicos internos incluso durante jornadas de lluvia intensa.
Visibilidad periférica y alertas de frenado mediante control remoto
La iluminación integrada es uno de los pilares de este modelo para prevenir alcances en la vía pública. Dispone de un faro delantero de gran angular y un sistema de luces traseras que cubren un espectro de 270 grados de alta luminosidad. El sistema de señalización incluye luces automáticas de advertencia de freno, las cuales aumentan su intensidad cuando los sensores internos detectan una deceleración brusca del ciclista.

Para los cambios de dirección, el equipamiento incluye intermitentes dinámicos. Estos se gestionan de forma cómoda y segura mediante un mando a distancia compacto que se instala en el manillar de la bicicleta. De este modo, el ciclista puede indicar sus maniobras de giro a los vehículos que le siguen a través de la tecnología de conexión Bluetooth BLE 5.0, sin necesidad de soltar las manos de las empuñaduras ni comprometer la estabilidad de la conducción.
Sistema patentado de detección de caídas y alarma SOS
El aspecto más avanzado en términos de asistencia sanitaria y rescate es su tecnología patentada de detección de caídas. Los acelerómetros y giroscopios internos analizan los movimientos del ciclista en tiempo real. En caso de registrar un impacto o una pérdida de verticalidad compatible con un accidente, el sistema activa una cuenta atrás. Si el usuario no la cancela manual mente, el software emite una alarma SOS automática enviando la posición exacta de localización a los contactos de emergencia previamente configurados mediante la aplicación móvil.

El ajuste perimetral se realiza mediante una ruleta trasera que adapta la circunferencia interna a la fisonomía de cada cabeza, garantizando una sujeción firme que impide el desplazamiento del casco en caso de sufrir un impacto. Con una batería de larga duración diseñada para afrontar múltiples jornadas de uso sin necesidad de recargas continuas, el modelo se comercializa a un precio de venta al público recomendado de 129,99 euros con el IVA incluido.
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